¿Por qué la reforma laboral no llega al negocio de barrio?

Un informe demuestra el 90% del trabajo "en negro" se concentra en las pequeñas empresas.
País26/03/2026 Por Natalia Tomelín
empleo
Pro y contras en la difícil transición de la informalidad al empleo en blanco para las pequeñas empresas 

Un análisis de IDESA (Instituto para el Desarrollo Social Argentino) pone la lupa sobre una realidad incómoda de la que nadie quiere hablar ni tratar: la nueva ley  laboral ayuda a las grandes empresas, pero el pequeño comerciante sigue atrapado en una trampa de costos que le impide poner a su gente en blanco o como se dice “blanquear al personal".

Hace poco se aprobó la Ley de Modernización Laboral con la promesa de cambiar el mundo del trabajo en Argentina. Y aunque es un paso histórico que trae más claridad y menos juicios, hay una pregunta que todavía flota en el aire: ¿la reciente reforma, servirá para que el 40% de los argentinos que trabajan "en negro" finalmente tengan sus derechos laborales de acuerdo a lo que dicta la Ley? Según el mencionado informe publicado recientemente por el instituto IDESA, la respuesta es: todavía no.

Se podría afirmar que la informalidad tiene nombre y apellido: la PyME (Pequeñas y Medianas Empresas).

A veces imaginamos que el trabajo no registrado ocurre en grandes empresas que buscan "ahorrar" costos, pero los datos del INDEC cuentan una historia muy distinta. El incumplimiento de las leyes laborales está concentrado casi exclusivamente en los negocios más chicos, como almacenes, kioscos y demás comercios de barrio.

Según el informe se puede advertir que:

    • Las empresas de menos de 10 empleados explican el 76% del empleo informal.
    • Si sumamos a las que tienen hasta 40 trabajadores, llegamos al 90%.
   • En cambio, en las empresas grandes (más de 40 personas), el trabajo "en negro" es casi inexistente (apenas el 10%).

Esto significa que el problema de la informalidad no es una cuestión de "maldad" empresaria, sino de supervivencia económica de los comercios y emprendimientos de barrio que no pueden hacer frente a los costos de tener a su personal en blanco, aunque quisieran hacerlo.

El informa da cuenta de un "sueldo imposible" de afrontar. De tal modo que cabe preguntarse: ¿Por qué a un pequeño comerciante le cuesta tanto formalizar a su empleado?  La respuesta a esta pregunta, según IDESA, es la brecha de dinero que parece insalvable, es decir, hoy, un empleado informal en un negocio chico gana, en promedio, unos $550.000. Sin embargo, los convenios que firman los grandes sindicatos suelen exigir sueldos básicos que superan el millón de pesos, a lo que hay que sumarle un 30% o 40% más en concepto de cargas sociales e impuestos.

Para un taller mecánico, una panadería o una tienda de ropa con poca estructura, es físicamente imposible saltar de un costo de $550.000 a casi $1.400.000 de un día para el otro. Su productividad no se lo permite.

Muchos creen que la solución es que el Estado (a través de organismos como ARCA) salga a perseguir y multar a todos los que no cumplen. Pero el informe advierte sobre un peligro oculto: si se obliga a estos pequeños negocios a cumplir una ley que económicamente no pueden pagar, el resultado no será más gente en blanco, sino más persianas bajas. 

El escenario laboral actual muestra que si la presión es asfixiante y no se cambian las reglas, miles de trabajadores podrían perder su ingreso actual y terminar en el desempleo o el cuentapropismo precario.

Para IDESA, la modernización no terminó con la ley actual; recién empieza y propone para integrar a ese 90% las siguientes posibles soluciones:

    1. Reglas especiales: Que los negocios de menos de 10 empleados no estén atados a los sueldos que se negocian para las grandes corporaciones.
    2. Acuerdos locales: Permitir que las PyMES firmen acuerdos con sus empleados que se adapten a lo que el negocio realmente puede generar.
    3. Menos impuestos al trabajo: Establecer un piso a partir del cual se empiecen a pagar cargas sociales, para que contratar legalmente no sea un castigo.

La Ley de Modernización es un gran cimiento, pero como dice el informe, para que la formalidad llegue a todos, el próximo paso debe ser crear condiciones que el pequeño emprendedor pueda cumplir sin fundirse ni morir en el intento.

Te puede interesar